Con el miércoles de Ceniza iniciamos el tiempo de Cuaresma. La Palabra de Dios de la liturgia cuaresmal tiene como objetivo prepararnos para el misterio Pascual de la muerte y resurrección de Jesús. Como señala el Papa Francisco en el mensaje de Cuaresma para este año: «El camino hacia la Pascua nos llama precisamente a restaurar nuestro rostro y nuestro corazón de cristianos, mediante el arrepentimiento, la conversión y el perdón, para poder vivir toda la riqueza de la gracia del misterio pascual».

El gesto que caracteriza este día es la imposición de la ceniza, en su sentido bíblico significa arrepentimiento y perdón, va acompañado de la expresión: «Convierte y cree en el Evangelio». Este pórtico de entrada a la Cuaresma es una apremiante llamada al cambio para abrir nuestro corazón a la alegría del Evangelio. La vida cristiana es un proceso constante de conversión por la presencia transformante del misterio de Dios que se nos revela en Jesús. Un año más se nos invita a vivir este itinerario de preparación como un don gratuito de la misericordia del Señor.