Santos Apóstoles · Kindle

Libro VII · Capítulo 6

Las confesiones · San Agustín de Hipona

Tramo 2 de 5

Letra pequeñaMedianaGrande

2. Entonces tú me procuraste la amistad de un hombre que consultaba con frecuencia a los matemáticos y algo sabía de sus artes, aunque no era perito en sus libros y los visitaba más que nada por curiosidad. Este hombre me contó algo que decía haber oído de su padre y por la cabeza no le pasaba que eso podía destruir por completo la credibilidad del arte de la adivinación. Este hombre, llamado Fermín, que era muy instruido y culto en su lenguaje, considerándome su más caro amigo, me consultó cierta vez sobre algunas cosas de este mundo en las cuales había puesto crecidas esperanzas. Quería saber qué pronóstico le daba yo basado en sus constelaciones, como ellos las llaman. Yo que para entonces me sentía ya muy inclinado a la posición de Nebridio, no quise negarme en redondo a adelantar algunas conjeturas; pero le dije por lo claro, que estaba a punto menos que convencido de la futilidad y ridiculez de la adivinación.

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