Santos Apóstoles · Kindle

Libro VII · Capítulo 11

Las confesiones · San Agustín de Hipona

Tramo 1 de 1

Letra pequeñaMedianaGrande

Consideré todo cuanto existe debajo de ti y encontré que ni absolutamente son ni absolutamente no son. Son, pues existen fuera de ti, pero no son, por cuanto no son lo que tú eres. Porque verdadera y absolutamente es sólo aquello que permanece inmutable. Entonces, bueno es para mí adherirme a mi Dios (Sal 72, 28); pues si no permanezco en Él tampoco permanezco en mí. Y Él, permaneciendo en sí mismo renueva todas las cosas (Sb 7, 27). Y Señor mío eres tú, pues no necesitas de mí (Sal 15,2).

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