Libro VII · Capítulo 20
Las confesiones · San Agustín de Hipona
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Porque si primeramente hubiera sido formado en tus sagrados libros y en una suave familiaridad contigo y después hubiera leído los libros de los platónicos, acaso me arrancaran del sólido fundamento de la piedad; o si no me arrancaban afectos en los que estaba profundamente embebido, al menos pudiera yo creer que dichos libros eran capaces, con sólo leerlos, de engendrar tan noble afecto.
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