Libro X · Capítulo 3
Las confesiones · San Agustín de Hipona
Tramo 3 de 3
Lo que soy ahora en este mismo tiempo en que estoy escribiendo mis Confesiones hay muchos que lo desean saber, ya de los que me conocieron antes, ya también de los que no me conocieron, sino que a mí mismo o a otros han oído hablar de mí, aunque ni los unos ni los otros pueden aplicar sus oídos a las voces interiores de mi corazón, donde se halla realmente la verdad de lo que soy. Quieren, pues, oírme confesar lo que soy verdaderamente en mi interior, adonde no pueden aplicar sus ojos, ni sus oídos, ni su entendimiento; con todo eso ellos lo quieren, y están dispuestos a creerme; pero ¿acaso eso es bastante para que tengan un conocimiento cierto y seguro de lo que yo soy interiormente? La caridad que los hace tan buenos como ellos son es la que les persuade que yo no miento en estas Confesiones que hago de mí mismo, y ella es la que hace que den crédito a mis palabras.
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