Libro X · Capítulo 42
Las confesiones · San Agustín de Hipona
Tramo 2 de 2
Aquél, pues, mediador falso, por el cual, conforme a vuestros ocultos juicios, merecen ser engañados los soberbios, tiene una cosa por donde es semejante a los hombres, que es el pecado, y quiere dar a entender que tiene otra cosa por donde sea semejante a Dios, jactándose de ser inmortal, por cuanto no está vestido de la mortalidad de nuestra carne. Pero siendo como es la muerte, la paga y estipendio del pecado, en el cual es semejante a los hombres, también lo es en estar juntamente con ellos condenado a muerte.
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