Libro XI · Capítulo 16
Las confesiones · San Agustín de Hipona
Tramo 1 de 1
21. Y, sin embargo, Señor, sentimos los intervalos de los tiempos, y los comparamos entre sí, y decimos que unos son más largos y otros más breves. Medimos también cuánto más largo o más breve es aquel tiempo que el otro, y respondemos que éste es doble o triple, y aquél simple, o que éste es tanto como aquél.
Pero medimos los tiempos que van pasando, puesto que sintiéndolos es como los medimos: mas los pasados, que ya no son, o los futuros, que todavía no son, ¿quién puede medirlos? A no ser que alguien ose decir que puede medirse lo que no existe. Cuando pasa, pues, el tiempo, es posible sentirlo y medirlo; mas cuando ya pasó, no puede serlo, porque ya no existe.
Siguiente capítuloCapítulo anteriorÚltimo tramo abierto guardado si su navegador acepta cookies. También puede guardar esta página en favoritos.