Libro I · Capítulo 2
La imitación de Cristo · Tomás de Kempis
Del bajo aprecio de sí mismo.
Tramo 2 de 2
Si vieres a alguno pecar públicamente o cometer culpas graves, no te debes juzgar por mejor, porque no sabes cuánto podrás perseverar en el bien.
Todos somos flacos; mas tú a nadie tengas por más flaco que a ti.
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