Santos Apóstoles · Kindle

Libro II · Capítulo 6

La imitación de Cristo · Tomás de Kempis

De la alegría de la buena conciencia

Tramo 2 de 2

Letra pequeñaMedianaGrande

«El hombre ve lo de fuera, mas Dios el corazón» (1Re 16,7). El hombre considera las obras, pero Dios pesa las intenciones.

Hacer siempre bien, y tenerse en poco, señal es de un alma humilde.

No querer consolación de criatura alguna, señal es de gran pureza y de cordial confianza.

[4] El que no busca la aprobación de los hombres, claramente muestra que se entregó del todo a Dios.

Porque dice san Pablo: «No el que se alaba a sí mismo es aprobado, sino el que es de Dios alabado» (2Cor 10,18).

Andar en lo interior con Dios, y no embarazarse de fuera con alguna afición, estado es de varón espiritual.

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