Libro III · Capítulo 3
La imitación de Cristo · Tomás de Kempis
Que las palabras de Dios se deben oír con humildad, y muchos no las consideran como deben
Tramo 3 de 3
Señor, «enséñame a hacer tu voluntad» (Sal 142,10); enséñame a conversar delante de ti digna y humildemente, pues tú eres mi sabiduría, que en verdad me conoces y conociste antes que el mundo se hiciese y yo naciese en el mundo.
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