Libro III · Capítulo 15
La imitación de Cristo · Tomás de Kempis
Cómo se debe uno haber y decir en todas las cosas que deseare
Tramo 2 de 2
Tenga yo un querer y no querer contigo, y no pueda querer ni no querer sino lo que tú quieres y no quieres.
Dame que muera a todo lo que hay en el mundo, y que por ti desee ser despreciado y olvidado en este siglo.
Dame que, sobre todo lo deseado, descanse en ti y aquiete mi corazón en ti.
Tú eres la verdadera paz del corazón; tú el único descanso; fuera de ti, todas las cosas son molestas e inquietas.
«En» esta «paz», esto es, en ti, Sumo y Eterno Bien, «dormiré y descansaré» (Sal 4,9). Amén.
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