Libro III · Capítulo 19
La imitación de Cristo · Tomás de Kempis
De la tolerancia de las injurias y cómo se prueba el verdadero paciente
Tramo 2 de 2
Si no quieres padecer, rehúsas ser coronado; pero si deseas ser coronado, pelea varonilmente, sufre con paciencia.
Sin trabajo no se llega al descanso, ni sin pelear se consigue la victoria.
El alma.– [5] Hazme, Señor, posible por la gracia lo que me parece imposible por mi naturaleza.
Tú sabes cuán poco puedo yo padecer y qué presto me derriba la más leve adversidad.
Seáme, por tu nombre, amable y deseable cualquier ejercicio de paciencia, porque el padecer y ser atormentado por ti es de gran salud para mi alma.
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