Libro III · Capítulo 25
La imitación de Cristo · Tomás de Kempis
En qué consiste la paz firme del corazón y el verdadero aprovechamiento
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Si fueres tan fuerte y firme en la esperanza que, quitándote la consolación interior, aún esté dispuesto tu corazón para padecer mayores trabajos, y no te justificares diciendo que no debieras padecer tales ni tantas cosas, sino que me tuvieres por justo y alabares por santo en todo lo que yo ordenare, entonces andas en el recto y verdadero camino de la paz y podrás tener esperanza cierta de ver nuevamente mi rostro con júbilo.
Y si llegares al perfecto menosprecio de ti mismo, sábete que entonces gozarás de abundancia de paz, cuanto cabe en este destierro.
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