Libro IV · Capítulo 2
La imitación de Cristo · Tomás de Kempis
Que Dios muestra al hombre gran bondad y caridad en este sacramento
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Por eso te debes preparar siempre con nueva devoción del alma y meditar con atenta consideración este gran misterio de salud.
Así te debe parecer tan grande, tan nuevo y agradable cuando celebras u oyes misa, como si fuese el mismo día en que Cristo, descendiendo en el vientre de la Virgen, se hizo hombre; o aquel en que, puesto en la cruz, padeció y murió por la salud de los hombres.
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