Libro IV · Capítulo 10
La imitación de Cristo · Tomás de Kempis
Que no se debe dejar fácilmente la sagrada comunión
Tramo 3 de 3
Porque tantas veces místicamente comulga y se alimenta invisiblemente cuantas se acuerda con devoción del misterio de la encarnación y pasión de Cristo, y se enciende en su amor.
El que no se prepara sino al acercarse la fiesta, o cuando le fuerza la costumbre, muchas veces se hallará mal preparado.
[7] Bienaventurado el que se ofrece a Dios totalmente en sacrificio cuantas veces celebra y comulga.
No seas muy prolijo ni acelerado en celebrar, sino guarda el medio justo y ordinario de los demás con quienes vives.
No debes causar a los otros molestia ni enfado, sino ir por el camino ordinario de los mayores, y mirar más el aprovechamiento de los otros que a tu propia devoción y afecto.
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