Santos Apóstoles · Kindle

Parte 1 · Capítulo 11

Introducción a la vida devota · San Francisco de Sales

Meditación 3ª : DE LOS BENEFICIOS DE DIOS

Tramo 2 de 2

Letra pequeñaMedianaGrande

¡Oh, cuán grande es mi indignidad! ¡Ah! yo he pisoteado tus beneficios, he deshonrado tus gracias, convirtiéndolas en objeto de abuso y de menosprecio de tu soberana bondad; he opuesto el abismo de mi ingratitud al abismo de tu gracia y de tu favor.

3. Excítate a agrade cimiento. Arriba, pues ¡oh corazón mío! ; no quieras ser infiel, ingrato y desleal con este gran bienhechor. Y ¿cómo mi alma no estará, de hoy en adelante, sometida a Dios, que ha obrado, en mí y para mí, tantas gracias y tantas maravillas?

4. ¡ Ah, por lo tanto, oh Filotea!, aparta tu corazón de tales y tales placeres; procura tenerlo sujeto al servicio de Dios, que tanto ha hecho por ti; dedica tu alma a conocerle y reconocerle más y más, practicando los ejercicios que para ello se requieren, y emplea cuidadosamente los auxilios que, para salvarte y amar a Dios, posee la Iglesia. Sí, frecuentaré la oración, los sacramentos; escucharé la divina palabra y pondré en práctica las inspiraciones y los consejos.

CONCLUSIÓN. 1. Da gracias a Dios por el conocimiento que te ha dado de tus deberes y por todos los beneficios que hasta ahora has recibido.

2. Ofrécele tu corazón con todas tus resoluciones.

3. Pídele que te dé fuerzas, para practicarlas fielmente, por los méritos de la muerte de su Hijo: implora la intercesión de la Virgen y de los santos.

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