Santos Apóstoles · Kindle

Parte 1 · Capítulo 18

Introducción a la vida devota · San Francisco de Sales

Meditación 10ª : A MANERA DE ELECCIÓN QUE EL ALMA HACE DE LA VIDA DEVOTA

Tramo 2 de 3

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Mira esa hilera de personas casadas que viven tan dulcemente, unidas por un mutuo respeto que no puede existir sino merced a una gran caridad. Ve cómo estos devotos saben hermanar los cuidados exteriores de su casa con los de la vida interior, el amor al marido con el amor al Esposo Celestial. Míralos en todas partes, y siempre los verás con un porte santo, dulce, amable, escuchando a Nuestro Señor al que quieren introducir dentro de su corazón. Se alegran, pero con una alegría graciosa, amorosa y bien ordenada; se aman los unos a los otros, pero con un amor sagrado y enteramente puro. Los que, en este pueblo devoto, están afligidos, no se atormentan excesivamente y no pierden la paz. En una palabra: contempla los ojos del Salvador que los consuela, y repara cómo todos juntos suspiran por Él.

3. Hasta ahora has dejado a Satanás, con su triste y desgraciado séquito, gracias a los buenos afectos que has concebido, pero, a pesar de ello, todavía no has llegado al Rey Jesús, ni te has juntado a la compañía santa y feliz de los devotos, sino que has fluctuado siempre entre uno y otro.

4. La Santísima Virgen, con San José, San Luis, Santa Mónica y otros cien mil, que forman en el escuadrón de los que han vivido en medio del mundo, te invitan y te alientan.

5. El Rey crucificado te llama por tu propio nombre: «Ven, mi bien amada, ven, que quiero coronarte. »

ELECCIÓN. 1. ¡ Oh mundo, oh legión abominable! ; no, jamás me verás bajo tu bandera; por siempre jamás he dejado tus locuras y tus vanidades. Rey de orgullo, rey de desdicha, espíritu infernal, renuncio a ti y a tus vanas pompas y te detesto con todas tus obras.

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