Parte 2 · Capítulo 14
Introducción a la vida devota · San Francisco de Sales
DE LA SANTA MISA Y CÓMO SE HA DE OÍR
Tramo 4 de 4
Pero, si, durante la Misa, quieres meditar los misterios que hayas escogido para considerar cada día, no será necesario que te distraigas en hacer actos particulares, sino que bastará que, al comienzo, dirijas tu intención a querer adorar a Dios y ofrecerle este sacrificio por el ejercicio de tu meditación u oración, pues en toda meditación se encuentran estos mismos actos o expresa, o tácita o virtualmente.
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