Santos Apóstoles · Kindle

Parte 2 · Capítulo 18

Introducción a la vida devota · San Francisco de Sales

COMO SE HAN DE RECIBIR LAS INSPIRACIONES

Tramo 1 de 4

Letra pequeñaMedianaGrande

Entendemos por inspiraciones todos los atractivos, movimientos, reconvenciones y remordimientos interiores, luces y conocimientos que recibimos de Dios, el cual previene nuestro corazón con sus bendiciones, con cuidado y amor paternal, para despertarnos, excitarnos, empujarnos y atraernos a las santas virtudes, al amor celestial, a los buenos propósitos, en una palabra, a todo lo que nos encamina hacia nuestro bien eterno. Es lo que el Esposo entiende por llamar a la puerta y hablar al corazón de la Esposa, despertarla cuando duerme, llamarla y reclamarla cuando está ausente, invitarla a gustar la miel y a coger las manzanas y las flores de su jardín y a cantar y hacer resonar su dulce voz en sus oídos.

Para ajustar perfectamente un casamiento, se requieren tres actos de parte de la doncella que quiere casarse: porque, primeramente, se le propone el partido; en segundo lugar acepta la propuesta, y finalmente, consiente. Asimismo, Dios, cuando quiere hacer en nosotros, por nosotros y con nosotros un acto de gran caridad, primero nos lo propone por medio de sus inspiraciones; después nosotros lo aceptamos, y, por último, consentimos en él; porque, así como para descender hasta el pecado, hay que pasar por tres grados; la tentación, la delectación y el consentimiento, de la misma manera, hay tres para subir hasta la virtud: la inspiración, que es contraria a la tentación; la delectación en la inspiración, que es contraria al deleite en la tentación, y el consentimiento en la inspiración, que es contrario al consentimiento en la tentación.

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