Parte 3 · Capítulo 2
Introducción a la vida devota · San Francisco de Sales
CONTINUACIÓN DEL MISMO RAZONAMIENTO SOBRE LA ELECCIÓN DE LAS VIRTUDES
Tramo 1 de 5
Dice muy bien San Agustín que los que comienzan a ejercitarse en la devoción cometen ciertas faltas, que, si atendemos al rigor de las leyes de la perfección, han de ser castigadas, pero que, no obstante, son loables por el buen presagio que revelan de una futura excelencia en la piedad, para la cual incluso sirven de disposición. Aquel servil y vulgar temor que engendran los excesivos escrúpulos en las almas recién salidas del camino del pecado, es una virtud recomendable en los que comienzan, y augurio seguro de una futura pureza de conciencia; pero este mismo temor sería vituperable en los que están muy adelantados, en cuyo corazón ha de reinar el amor, que, poco a poco, aleja esta clase de temor servil.
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