Santos Apóstoles · Kindle

Parte 3 · Capítulo 10

Introducción a la vida devota · San Francisco de Sales

QUE ES MENESTER TRATAR LOS NEGOCIOS CON CUIDADO, PERO SIN AFÁN NI INQUIETUD

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El cuidado y la diligencia que hemos de poner en nuestros asuntos son cosas muy diferentes de la preocupación, de la inquietud y del afán. Los ángeles tienen cuidado de nuestra salvación y nos la procuran con diligencia, mas no por ello sienten inquietud, desasosiego, ni ansia; porque el cuidado y la diligencia son propios de su caridad, pero la inquietud, el desasosiego y el afán serían del todo contrarios a su felicidad, pues el cuidado y la tranquilidad, y la paz del espíritu, pero no el afán, ni la inquietud, ni mucho menos la obsesión. Seas, pues, Filotea, cuidadosa y diligente en todos los asuntos que tuvieres a tu cargo, porque Dios te los ha confiado y quiere que los trates cual conviene; pero, si te es posible, no andes solícita ni ansiosa, es decir, no los emprendas con inquietud, angustia y afán. No te apresures en tu cometido, porque toda precipitación turba la razón y el juicio, y nos impide también hacer las cosas por las cuales nos afanamos.

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