Parte 3 · Capítulo 24
Introducción a la vida devota · San Francisco de Sales
DE LAS CONVERSACIONES Y DE LA SOLEDAD
Tramo 3 de 4
«Está siempre gozosa, pero en Nuestro Señor, y que todos los hombres vean tu modestia».
Para alegrarte en Nuestro Señor, es menester que el objeto de tu gozo no sólo sea lícito, sino también honesto. Te lo digo, porque hay cosas que, no obstante ser lícitas, no son honestas; y, para que vean tu modestia, guárdate de las insolencias, que siempre son reprensibles: hacer caer a uno, ensuciar a otro, pellizcar a un tercero, hacer daño a un tonto, son bromas y goces necios e insolentes.
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