Santos Apóstoles · Kindle

Parte 3 · Capítulo 33

Introducción a la vida devota · San Francisco de Sales

DE LOS BAILES Y PASATIEMPOS QUE SON PELIGROSOS

Tramo 2 de 3

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Los hongos, según Plinio, por ser muy esponjosos y estar llenos de poros, absorben fácilmente los gérmenes infectos que están a su alrededor, de manera que, cuando están cerca de las serpientes, reciben su veneno. Los bailes, las danzas y otras parecidas reuniones tenebrosas, atraen, ordinariamente hacia sí, los vicios y los pecados que imperan en un lugar, las disputas, las envidias, las burlas, los amores locos; y así como tales ejercicios abren los poros del cuerpo de los que los practican, también abren los poros del corazón, con lo cual, si alguna serpiente va a silbar al oído alguna palabra lasciva, algún halago, alguna galantería, o bien algún basilisco lanza miradas impúdicas, miradas de amor, los corazones están más preparados para dejarse cautivar y emponzoñar.

¡Ah, Filotea!, estas recreaciones impertinentes son, por lo regular, peligrosas: disipan el espíritu de devoción, debilitan las fuerzas, enfrían la caridad y despiertan en el alma mil clases de malos afectos, por lo cual hay que tomar parte en ellas con suma prudencia.

Pero, de un modo especial, se dice que después de los hongos hay que beber vino generoso; y yo digo que, después de los bailes, hay que echar mano de algunas santas y buenas consideraciones, que contrarresten las impresiones peligrosas que el placer frívolo recibido puede comunicar a nuestros espíritus. Mas ¿qué consideraciones?

1. Mientras tú estás en el baile, muchas almas arden en el fuego del infierno por los pecados cometidos en la danza y por causa de la danza.

2. Muchos religiosos y personas devotas, a la misma hora, están en la presencia de Dios, cantan sus alabanzas y contemplan su belleza. ¡Oh, cómo emplean el tiempo mejor que tú!

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