Santos Apóstoles · Kindle

Parte 3 · Capítulo 35

Introducción a la vida devota · San Francisco de Sales

QUE ES NECESARIO SER FIEL EN LAS OCASIONES GRANDES Y EN LAS PEQUEÑAS

Tramo 2 de 4

Letra pequeñaMedianaGrande

Prepárate, pues, Filotea, a sufrir muy grandes aflicciones por Nuestro Señor, y aun el martirio; resuélvete a darle lo- que para ti es más preciado, si a Él le place tomarlo: el padre, la madre, el hermano, el esposo, los hijos, tu misma vida, porque para todo esto has de tener dispuesto tu corazón, Pero, mientras la divina Providencia no te envíe aflicciones tan sentidas y tan grandes, mientras no te pida tus ojos, dale a lo menos tus cabellos, es decir, soporta con dulzura las pequeñas injurias, las pequeñas incomodidades, las pequeñas pérdidas cotidianas, porque, con estas pequeñas ocasiones, aceptadas con amor y afecto, ganarás enteramente su corazón y lo harás tuyo. Aquellas pequeñas limosnas cotidianas, aquel dolor de cabeza, aquel dolor de muelas, aquel romper un vaso, aquel desprecio o aquella burla, el perder los guantes, el anillo o el pañuelo, o la pequeña incomodidad de acostarse pronto y levantarse temprano para ir a comulgar y a rezar, aquel poco de vergüenza que se siente al hacer públicamente ciertos actos de devoción: en una palabra, todos los pequeños sufrimientos, aceptados y abrazados con amor, complacen en gran manera a la Bondad divina, la cual por un solo vaso de agua ha prometido a sus fieles un mar de felicidad, y, como sea que estas ocasiones se ofrecen a cada momento, el aprovecharlas es un gran medio para atesorar muchas riquezas espirituales.

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