Parte 4 · Capítulo 8
Introducción a la vida devota · San Francisco de Sales
QUE ES MENESTER RESISTIR A LAS TENTACIONES PEQUEÑAS
Tramo 2 de 2
En una palabra, estas pequeñas tentaciones de ira, de sospechas, de celos, de envidia, de amoríos, de frivolidad, de vanidad, de doblez, de afectación, de artificio, de pensamientos deshonestos, son los cotidianos ejercicios, aun de las personas más devotas y decididas; por esta causa, amada Filotea, conviene que, con mucho cuidado y diligencia, nos preparemos para este combate, y ten la seguridad de que cuantas fueren las victorias logradas contra estos pequeños enemigos, otras tantas serán las piedras preciosas engarzadas en la corona de gloria que Dios nos prepara en su paraíso. Por esto digo que, mientras esperamos la ocasión de combatir bien y valientemente las grandes tentaciones, si llegan, es menester que nos defendamos bien y dignamente de los pequeños y débiles ataques.
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