Parte 4 · Capítulo 10
Introducción a la vida devota · San Francisco de Sales
CÓMO SE HA DE ROBUSTECER EL CORAZÓN CONTRA LAS TENTACIONES
Tramo 2 de 2
Si te domina el deseo de dar y recibir amor, piensa frecuentemente cuán peligroso es este entretenimiento, tanto para ti como para los demás; cuán indigno es profanar y emplear en pasatiempos el afecto más noble de nuestra alma; cuánto merece ser recriminado como una extremada ligereza de espíritu. Habla con frecuencia en favor de la pureza y sencillez de corazón y, en cuanto te sea posible, haz actos que anden de acuerdo con ella, y evita toda afectación y galantería.
Finalmente, en tiempo de paz, es decir, cuando las tentaciones del pecado, al cual te sientes más inclinada, no te acometen, practica muchos actos de la virtud contraria, y, si las ocasiones no se presentan, adelántate a ellas para practicarlos, pues, por este medio robustecerás tu corazón contra la tentación futura.
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