Parte 5 · Capítulo 1
Introducción a la vida devota · San Francisco de Sales
QUE CADA AÑO CONVIENE RENOVAR LOS BUENOS PROPÓSITOS CON LOS EJERCICIOS SIGUIENTES
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El punto capital de estos ejercicios consiste en reconocer de verdad su importancia. Nuestra humana naturaleza decae fácilmente de sus buenos afectos, a causa de la fragilidad y de la mala inclinación de nuestra carne, que gravita sobre nuestra alma y siempre la arrastra hacia abajo, si ella no se eleva con frecuencia, a fuerza de resolución; de la misma manera que las aves caen continuamente, si no multiplican el ímpetu y el aleteo para mantenerse en el aire. Por esta causa, amada Filotea, tienes necesidad de renovar y repetir con mucha frecuencia los buenos propósitos que has hecho de servir a Dios, pues, de no hacerlo, corres el peligro de caer en el primitivo estado o en otro peor; porque las caídas espirituales son de tal naturaleza, que siempre nos precipitan más abajo del estado desde el cual nos habíamos elevado hacia la devoción.
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