Santos Apóstoles · Kindle

Capítulo 2

Historia de un alma · Santa Teresita del Niño Jesús

La muerte de su madre

Tramo 16 de 17

Letra pequeñaMedianaGrande

Mas se me ocurre una idea: ¿por qué dio el Señor semejante luz a una niña, la cual, si la hubiese sabido interpretar, hubiera muerto de dolor? ¿Por qué? ¡He aquí uno de esos misterios impenetrables que sólo comprenderemos en el cielo para admirarlos eternamente!

¿Dios mío, cuán bueno sois! ¡Cómo sabéis proporcionar las cruces a nuestras fuerzas! En aquel tiempo ni siquiera tenía ánimos para pensar sin terror en que papá pudiese morirse. Subiendo un día en una escalera muy alta, a cuyo pie me hallaba yo, díjome estas palabras: Apártate de aquí, reinecita mía, pues te aplastaría si me cayese. Al oirlas rebelose todo mi ser interiormente, y acercándome más todavía a la escalera pensé: “Por lo menos, si papá se cae, no tendré el dolor de verle morir: moriré con él”. ¡No, no me es posible explicar cuánto le quería! Todo lo suyo me causaba admiración. Cuando me explicaba sus ideas sobre asuntos muy serios, tal como pudiera hacerlo a una joven ya mayor, le decía ingenuamente: Si hablaras así a los prohombres del gobierno, con seguridad, papá, que te elegirían rey; Francia sería entonces feliz como nunca lo ha sido; pero tú serías desgraciado, que tal es la suerte de todos los reyes; y luego ya no serías mi rey para mí solita; por tanto prefiero que no te conozcan.

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