Santos Apóstoles · Kindle

Capítulo 5

Historia de un alma · Santa Teresita del Niño Jesús

La gracia de Navidad

Tramo 9 de 21

Letra pequeñaMedianaGrande

El, que en los días de su vida mortal exclamaba transportado de júbilo: “Padre mío, os bendigo porque habéis ocultado estas cosas a los sabios y a los prudentes, para revelarlas a los pequeñuelos”. Porque era débil y pequeña, se rebajaba hacia mí instruyéndome suavemente en los secretos de su amor. Como dice San Juan de la Cruz en su Cántico del alma:

Sin otra luz ni guía,

Sino la que en el corazón ardía.

Aquesta me guiaba

Más cierto que la luz de mediodía,

A donde me esperaba

“Quien bien me conocía”.

Este lugar era el Carmen. Mas antes de sentarme a “descansar a la sombra de Aquel a quien deseaba”. tenía que pasar por muchas pruebas. A pesar de ello, el llamamiento divino llegó a ser tan apremiante que aunque me hubiera sido preciso atravesar el fuego, me hubiera avalanzado a él para responder a Nuestro Señor.

Para alentarme en mi vocación, solamente encontré un alma, la de mi querida Paulina. Mi corazón halló en el suyo un eco fiel, y sin ella no habría llegado yo a buen seguro a la bendita orilla que cinco años atrás la recibió a ella.

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