Santos Apóstoles · Kindle

Capítulo 8

Historia de un alma · Santa Teresita del Niño Jesús

La profesión religiosa

Tramo 19 de 19

Letra pequeñaMedianaGrande

Si a vuestra justicia que sólo se extiende sobre la tierra, le place descargarse, ¡cuánto más vuestro amor misericordioso desea abrasar a las almas, puesto que “vuestra misericordia se eleva hasta los cielos!”. ¡Oh, Jesús, sea yo esta dichosa víctima, consumid vuestra pequeña hostia en el fuego del divino amor!

Madre mía, Vuestra Reverencia que me permitió ofrecerme así a Dios, sabe muy bien las llamas, o, por mejor decir, los mares de gracia que inundaron mi alma inmediatamente después de mi donación del 9 de junio de 1895. Desde aquel día, el amor me acerca y me penetra; a cada instante me renueva y purifica este amor misericordioso, no dejando en mi corazón la menor señal de pecado. No, no puedo temer el purgatorio; sé que no merecería siquiera entrar con las almas santas en este lugar de expiación; pero sé también que el fuego del amor santifica más que el del purgatorio; sé que Jesús no quiere que suframos inútilmente, y no me inspiraría los deseos que experimento sino estuviera dispuesto a colmarlos.

He aquí, querida Madre mía, cuanto puedo decirle de la vida de su Terésita. Vuestra Reverencia conoce mejor, por sí misma, lo que ella es y lo que por ella ha hecho Jesús; así me perdonará Vuestra Reverencia haber abreviado mucho la historia de su vida religiosa.

¿Cómo terminará esa “Historia de una florecilla blanca”.

Tal vez tomarán aún tierna la florecilla o bien la transplantarán a las otras orillas... Lo ignoro; pero tengo la certidumbre de que la misericordia de Dios la acompañará constantemente, y nunca dejará de bendecir a la Madre que la entregó a Jesús.

Se regocijará eternamente de ser de las flores de su corona, y cantará eternamente también con esa querida Madre el cántico siempre nuevo del amor y del reconocimiento.

Siguiente capítulo

Último tramo abierto guardado si su navegador acepta cookies. También puede guardar esta página en favoritos.