Santos Apóstoles · Kindle

Capítulo 8

Historia de un alma · Santa Teresita del Niño Jesús

La profesión religiosa

Tramo 5 de 19

Letra pequeñaMedianaGrande

Y enardecida por nueva llama de amor, me esforcé más que nunca por agradar en todas mis obras al Esposo celestial, al Rey de los reyes, que había tenido la dignación de elevarme hasta sus divinos desposorios.

Poco después vi la tarjeta con que daban parte del enlace y me entretuve en componer la invitación siguiente que leía las novicias, a fin de hacerles notar lo que tanto me había impresionado a mí misma, cuán miserable es la gloria de las uniones en la tierra, si se comparan con los títulos de una esposa de Jesús:

El Dios Todopoderoso, Creador del cielo y tierra, Dueño y Soberano del Universo, y la gloriosísima Virgen María, Reina de la Corte Celestial, se dignan participar a VV., el efectuado desposorio espiritual de su augusto Hijo Jesús, Rey de reyes y Señor de los señores, con Teresita Martín, hoy ya Señora y Princesa de los Reinos aportados como dote por su divino Esposo,.. a saber: la Infancia de Jesús y su Pasión, de donde le vienen sus títulos de nobleza del Niño Jesús y de la Santa Faz.

No habiendo sido posible invitar a VV., a la fiesta de sus bodas celebradas en la Montaña del Carmelo el 8 de septiembre de 1890, pues sólo la Corte Celestial fue admitida a la ceremonia, quedan, con todo invitados a la Tornaboda que tendrá lugar mañana, día de la Eternidad, cuando Jesús, Hijo del Eterno, venga sobre las nubes del cielo, en el esplendor de su majestad, a juzgar a los vivos y a los muertos. No estando todavía señalada la hora, quedan invitados a permanecer dispuestos y a velar.

Último tramo abierto guardado si su navegador acepta cookies. También puede guardar esta página en favoritos.