Santos Apóstoles · Kindle

Capítulo 10

Historia de un alma · Santa Teresita del Niño Jesús

La caridad fraterna

Tramo 27 de 31

Letra pequeñaMedianaGrande

“Yo te he glorificado sobre la tierra; he acabado la obra que me diste a hacer... He manifestado tu nombre a los que me diste. Tuyos eran y me los diste a mí... Ahora han conocido que todas las cosas que me diste, de ti son, porque les he dado las palabras que me diste; y ellos las han recibido y han conocido verdaderamente que tú me enviaste... Yo ruego por estos que me diste, porque tuyos son... Yo ya no estoy en el mundo, mas éstos están en el mundo, y yo voy a ti. Guárdalos a causa de tu Nombre...

“ Ahora voy ati, y para que tengan tu gozo cumplido en sí mismos, digo esto ahora que estoy en el mundo... No te ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal. No son del mundo, así como tampoco yo soy del mundo.

"Mas no ruego solamente por ellos, sino también por los que han de creer en ti por la palabra de ellos.

Dios mío, quiero que aquellos que tú me diste estén conmigo en donde yo estaré... y que conozca el mundo que los has amado como también me amaste a mí”.

¡Sí, Dios mío, esto es lo que quisiera repetir con Vos antes de volar a vuestros brazos! Tal vez es temeridad por mi parte, pero no... ¿no hace mucho tiempo que me habéis permitido ser audaz con vos? Como el padre del hijo pródigo a su hijo mayor, me habéis dicho: “ Todo lo mío es tuyo”. Por tanto vuestras palabras son mías, Jesús mío; puedo valerme de ellas para atraer los favores del Padre celestial sobre las almas que me pertenecen.

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