Capítulo 11
Historia de un alma · Santa Teresita del Niño Jesús
La confianza y el amor
Tramo 1 de 16
¡Oh mi querida hermana! Pídeme V. C., que le deje un recuerdo... Ya que nuestra madre lo permite, es una alegría para mí platicar con V. C., dos veces hermana mía; con V. C., que me prestó su voz prometiendo en mi nombre que sólo deseaba servir a Jesús, cuando no me era posible hablar.
Amada Madrinita mía: la niña a quien ofreció al Señor esla que le habla esta noche; ella esla que ama a V.C., como una tierna creatura sabe amar a su madre... Solamente en el cielo conocerá todo el reconocimiento que desborda de mi corazón.
¡Oh, querida hermana mía! V. C., querría oír los secretos que Jesús confía a su hijita; esos secretos, bien lo sé, también se los confía a V.C., ya que fue quien me enseñó a recoger las divinas enseñanzas. No obstante probaré de balbucir algunas palabras, aunque comprendo que le es imposible a la palabra humana repetir cosas que apenas puede presentir el corazón.
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