Santos Apóstoles · Kindle

Libro III · Capítulo 6

Las confesiones · San Agustín de Hipona

Tramo 3 de 4

Letra pequeñaMedianaGrande

Más ciertas que ellos son las imágenes de cuerpos que en realidad existen y más reales que éstas son los cuerpos mismos, pero nada de eso eres tú. Tampoco eres el alma que da vida a los cuerpos y por eso es mejor y más cierta que los cuerpos, la vida. Tú, en cambio, eres la vida de las almas, vida de toda vida; vida tú mismo, indefectible vida.

¿Dónde estabas entonces, Señor, tan lejos de mí? Pues yo vagaba lejos de ti y de nada me servían las bellotas de los cerdos (Lc 15, 16) que con bellotas apacentaba yo. ¡Cuánto mejores eran las fábulas de los gramáticos y los poetas, que todos esos engaños! Porque los versos y los poemas, como aquella Medea que volaba en carro tirado por dragones (Ovidio, Metamorfosis VII, 219-236), son de cierto más útiles que aquellos cinco elementos de diversa manera coloreados para luchar con los cinco antros de las tinieblas, que ninguna existencia tienen y dan la muerte a quien en ellos cree .

Porque los versos y los poemas alguna relación tienen con lo real y, si yo cantaba a Medea volante, no afirmaba lo que cantaba y cuando otros lo cantaban yo no lo creía. En cambio, sí que creí en aquellas aberraciones.

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