Santos Apóstoles · Kindle

Libro VII · Capítulo 6

Las confesiones · San Agustín de Hipona

Tramo 4 de 5

Letra pequeñaMedianaGrande

4. Escuché pues el relato y lo creí, pues me contaba las cosas quien las conocía. Con esto me derrumbó mi última resistencia y allí mismo traté de apartar a Fermín de su insana curiosidad. Le hice ver que si del examen de su horóscopo iba yo a decirle algo verdadero tendría que haber visto en él que sus padres eran principales entre sus conciudadanos, una noble familia de la misma ciudad y tendría que ver también su cuna distinguida, su buena crianza y su liberal educación. Pero si me consultara aquel esclavo que nació bajo los mismos signos que él, tendría yo que ver en el mismo horóscopo cosas del todo contrarias, una familia de condición servil y en todo el resto distinta y alejada de la de Fermín. ¿Cómo podría ser que considerando las mismas constelaciones pudiera ver cosas tan diferentes y las dijera con verdad; o que dijera que veía lo mismo, pero hablando con falsedad?

De esto saqué la conclusión de que lo que se dice tomando en cuenta las constelaciones no resulta atinado (cuando resulta) por arte, sino nada más por suerte y que las predicciones fallidas no se explican por una deficiencia en el arte, sino por una mentira de la suerte.

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