Santos Apóstoles · Kindle

Libro X · Capítulo 43

Las confesiones · San Agustín de Hipona

Tramo 3 de 3

Letra pequeñaMedianaGrande

70. Confieso que, aterrado de mis culpas y oprimido del peso de mis miserias, había pensado en mi interior, muchas veces, y formado intención de dejarlo todo y huir a una soledad; pero Vos me lo estorbasteis y me animasteis diciéndome: Jesucristo murió por todos, para que los que viven, no vivan ya para sí mismos, sino para aquél que murió por ellos. Pues, Señor, en Vos pongo todo el cuidado de mi salud, para vivir y emplearme en contemplar las maravillas de vuestra santa ley. Vos sabéis mis ignorancias y conocéis mis dolencias, pues enseñadme y sanadme. Este vuestro único Hijo, en quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y de la ciencia, me redimió con su sangre. Pues no me inquieten los soberbios con sus calumnias, porque me ocupo en meditar el precio de mi rescate, porque le como y bebo, y porque le distribuyo, y porque reconociendo mi pobreza y necesidad, deseo saciarme de Él entre aquéllos que ya le están comiendo y saciándose de Él, y alaban eternamente al Señor los que le buscan.

Siguiente capítulo

Último tramo abierto guardado si su navegador acepta cookies. También puede guardar esta página en favoritos.