Libro XI · Capítulo 25
Las confesiones · San Agustín de Hipona
Tramo 1 de 1
32. Y confieso a Vos, Señor, que no sé todavía qué es el tiempo; y por otra parte, os confieso, Señor, que yo sé que digo estas cosas en el tiempo, y que ya hace mucho que vengo hablando del tiempo, y que este mismo mucho no es mucho, sino por la duración del tiempo. ¿Cómo, pues, sé esto, cuando no sé lo que es el tiempo? ¿Es tal vez que no sé como decir lo que sé? ¡Ay de mí, que aún no sé qué es lo que no sé! Heme aquí, Dios mío, delante de Vos, que no miento (Gal., 1, 20): como hablo, así es mi corazón. Vos iluminaréis mi antorcha, Señor Dios mío, iluminaréis mis tinieblas.
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