Santos Apóstoles · Kindle

Libro XII · Capítulo 3

Las confesiones · San Agustín de Hipona

Tramo 1 de 1

Letra pequeñaMedianaGrande

3. Y, por cierto, esta tierra era invisible e informe, y no sé qué profundidad de abismo; sobre la cual no había luz, porque no tenía ninguna apariencia; por lo cual mandasteis que se escribiese que las tinieblas estaban sobre el abismo. ¿Qué son las tinieblas sino ausencia de luz? Porque ¿dónde estuviera la luz, si la hubiera, sino encima, sobresaliendo e iluminando? Donde, pues, aún no había luz, ¿qué era estar presentes las tinieblas, sino estar ausente la luz? Sobre el abismo, pues, estaban las tinieblas, porque sobre él estaba ausente la luz; así como donde no hay sonido, hay silencio. Y ¿qué es haber allí silencio, sino no haber allí sonido?

¿No sois Vos, Señor, quien habéis enseñado a esta alma que os alaba? ¿No sois Vos, Señor, quien me habéis enseñado que antes que dieseis forma y distinción a esta materia informe, no era cosa alguna, ni color ni figura, ni cuerpo ni espíritu? Sin embargo, no era enteramente nada, sino un no sé qué de informe sin ninguna apariencia.

Siguiente capítuloCapítulo anterior

Último tramo abierto guardado si su navegador acepta cookies. También puede guardar esta página en favoritos.