Libro XII · Capítulo 6
Las confesiones · San Agustín de Hipona
Tramo 2 de 2
Y si mi voz y mi pluma os confesaran todo cuanto acerca de esta cuestión Vos me descubristeis, ¿qué lector soportará su lectura? Mas no por eso cesará mi corazón de rendiros honra y cántico de alabanza por las cosas que no consigue consignar. Porque la mutabilidad de las cosas mudables, ella misma es capaz de todas las formas en que se mudan las cosas mudables. Pero ella ¿qué es? ¿Tal vez alma? ¿Tal vez cuerpo? ¿Tal vez una modalidad del alma o del cuerpo? Si decirse pudiera un nada-algo, un ser-no ser, yo así lo llamaría; y, sin embargo, ya de algún modo era, para recibir estas formas visibles y compuestas.
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