Libro XII · Capítulo 23
Las confesiones · San Agustín de Hipona
Tramo 1 de 1
32. Oídas y consideradas estas opiniones según la capacidad de mi flaqueza –la cual os confieso, Dios mío, a Vos, que la conocéis–, veo que pueden originarse dos géneros de divergencias, cuando con la pluma se consigna un hecho por narradores verídicos: uno, si hay divergencia sobre la verdad de las cosas; otro, si la hay sobre la intención del que lo narra. Porque una cosa es inquirir qué hay de verdad sobre la naturaleza de las cosas creadas, y otra diferente qué fue lo que Moisés, egregio siervo de vuestra fe, quiso que el lector y el oyente entendiesen por aquellas palabras.
En el primer género de divergencias, apártense de mí todos los que tienen por verdaderas doctrinas falsas; igualmente, en el segundo género, apártense de mí todos los que piensan que Moisés dijo cosas que son falsas.
Mas dejadme, Señor, que a Vos me junte y en Vos me goce con aquellos que se apacientan de vuestra verdad en la anchura de la caridad; y juntos nos acerquemos a las palabras de vuestro Libro, y busquemos en ella el intento vuestro por medio del intento de vuestro siervo, por cuya pluma nos la comunicasteis.
Siguiente capítuloCapítulo anteriorÚltimo tramo abierto guardado si su navegador acepta cookies. También puede guardar esta página en favoritos.