Santos Apóstoles · Kindle

Libro XIII · Capítulo 21

Las confesiones · San Agustín de Hipona

Tramo 2 de 4

Letra pequeñaMedianaGrande

También las aves son hijas del mar (Gen., 1, 20); pero, no obstante, se multiplican sobre la tierra. Porque la infidelidad de los hombres fue la causa de las primeras voces evangelizadoras; pero con ellas también son cada día exhortados los fieles, y de muchas maneras bendecidos.

Mas el alma viviente toma su origen de la tierra; porque no aprovecha sino a los que ya son fieles contenerse del amor de este siglo, a fin de que viva para Vos el alma de ellos, que estaba muerta viviendo en delicias (1 Tim., 5, 6), en delicias mortíferas, Señor, porque las delicias vitales del corazón puro sois Vos.

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