Santos Apóstoles · Kindle

Libro XIII · Capítulo 30

Las confesiones · San Agustín de Hipona

Tramo 1 de 1

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45. Y oí, Señor Dios mío, y gusté una gota de la dulzura de vuestra verdad. Y entendí que hay algunos a quienes desagradan vuestras obras; y muchos de ellos afirman que las hicisteis Vos compelido por la necesidad, como la fábrica de los cielos y el ordenamiento de los astros; y eso no de materia creada por Vos, sino que ya habían sido creados en otro lugar y de otro origen; y que Vos los redujisteis y los ajustasteis y coordinasteis cuando de los enemigos vencidos construisteis las murallas de este mundo, para que, aprisionados en esta construcción, no pudiesen rebelarse de nuevo contra Vos. Y que las otras cosas, como son todos los compuestos de carne, y todos los animales diminutos, y todo lo que echa raíces en la tierra, ni lo hicisteis Vos, ni de ninguna manera lo organizasteis, sino una inteligencia enemiga, de naturaleza diversa, no creada por Vos y contraria a Vos, engendró y formó estas cosas en las partes inferiores del mundo. Insensatos, dicen esto porque no por vuestro Espíritu ven vuestras obras ni os conocen en ellas.

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