Santos Apóstoles · Kindle

Libro I · Capítulo 19

La imitación de Cristo · Tomás de Kempis

De los ejercicios del buen religioso

Tramo 3 de 3

Letra pequeñaMedianaGrande

Por eso debemos prevenirnos con cuidado en los tiempos devotos y conversar con mayor devoción y guardar toda observancia más estrechamente, como quien ha de recibir en breve de Dios el premio de sus trabajos.

[7] Y si se dilatare, creamos que no estamos preparados, y que aún somos indignos de tanta gloria «como se declarará en nosotros» (Rom 8,18) acabado el tiempo de la vida; esforcémonos en prepararnos mejor para morir. «Bienaventurado el siervo —dice el evangelista san Lucas— a quien, cuando viniere el Señor, le hallare velando; en verdad os digo que lo constituirá sobre todos sus bienes» (Lc 12,43).

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