Santos Apóstoles · Kindle

Libro III · Capítulo 48

La imitación de Cristo · Tomás de Kempis

Del día de la eternidad y de las angustias de esta vida

Tramo 1 de 3

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El alma.– [1] ¡Oh bienaventurada mansión de la ciudad soberana! ¡Oh día clarísimo de la eternidad, que no lo oscurece la noche, sino que siempre lo alumbra la Suma Verdad; día siempre alegre, siempre seguro y siempre sin mudanza en contrario!

¡Oh, si ya amaneciese este día y se acabasen todas estas cosas temporales!

Alumbra, por cierto, a los santos con una perpetua claridad; mas no así a los que están en esta peregrinación, sino de lejos y como en figura.

[2] Los ciudadanos del cielo saben cuán alegre sea aquel día; los desterrados hijos de Eva gimen de ver que este sea tan amargo y lleno de tedio.

Los días de este mundo son pocos y malos (Gén 47,9) llenos de dolores y angustias, donde el hombre se ve manchado con muchos pecados, enredado en muchas pasiones, angustiado de muchos temores, ocupado con muchos cuidados, distraído con muchas curiosidades, complicado en muchas vanidades, envuelto en muchos errores, quebrantado con muchos trabajos, acosado de tentaciones, atormentado por la pobreza.

[3] ¡Oh, cuándo se acabarán estos males! ¡Cuándo me veré libre de la miserable servidumbre de los vicios!

¡Cuándo me acordaré, Señor, de ti sólo! ¡Cuándo me alegraré cumplidamente en ti! ¡Cuándo estaré sin ningún impedimento, en verdadera libertad, y sin ninguna molestia de alma y cuerpo!

¡Cuándo tendré firme paz, paz imperturbable y segura, paz por dentro y por fuera, paz del todo permanente!

¡Oh buen Jesús! ¡Cuándo estaré para verte! ¡Cuándo contemplaré la gloria de tu reino! ¡Cuándo me serás todo en todas las cosas!

¡Cuándo estaré contigo en tu reino, el cual preparaste desde la eternidad para tus escogidos!

Me han dejado acá, pobre y desterrado, en tierra de enemigos, donde hay continuas peleas y grandes calamidades.

[4] Consuela mi destierro, mitiga mi dolor, porque a ti suspira todo mi deseo. Todo el placer del mundo es para mí pesada carga.

Deseo gozarte íntimamente, mas no puedo conseguirlo.

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