Santos Apóstoles · Kindle

Libro IV · Capítulo 11

La imitación de Cristo · Tomás de Kempis

Que el cuerpo de Cristo y la Sagrada Escritura son muy necesarios al alma fiel

Tramo 1 de 4

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El alma.– [1] ¡Oh dulcísimo Señor, Jesús! ¡Cuánta es la dulzura del alma devota que se regala contigo en tu banquete, donde no se le presenta otro manjar que tú, su único Amado, apetecible sobre todos los deseos de tu corazón!

Sería ciertamente muy dulce para mí derramar en tu presencia copia de lágrimas afectuosas y regar con ellas tus pies como la piadosa Magdalena.

Mas, ¿dónde está ahora esta devoción? ¿Dónde el copioso derramamiento de lágrimas devotas?

Por cierto, en tu presencia y en la de tus santos ángeles todo mi corazón debiera encenderse y llorar de gozo.

Porque en el sacramento te tengo verdaderamente presente, aunque encubierto debajo de otra especie.

[2] Porque el mirarte en tu propia y divina claridad no podrían mis ojos resistirlo, ni el mundo entero subsistiría ante el resplandor de la gloria de tu Majestad.

Tienes, pues, consideración a mi debilidad cuando te ocultas bajo este sacramento.

Yo tengo verdaderamente y adoro al mismo a quien adoran los ángeles en el cielo; mas yo sólo con la fe por ahora; ellos, claramente y sin velo.

Debo yo contentarme con la luz de la fe verdadera, y andar con ella hasta que amanezca el día de la claridad eterna y desaparezcan las sombras de las figuras.

«Mas cuando llegue este perfecto estado» (1Cor 13,10) cesará el uso de los sacramentos, porque los bienaventurados en la gloria no necesitan de medicina sacramental.

Sino que están siempre absortos de gozo en la presencia de Dios, contemplando cara a cara su gloria, y transformados de claridad en claridad ante el abismo de la divinidad, gustan el Verbo encarnado como fue en el principio y permanece eternamente.

[3] Acordándome de estas maravillas, cualquier contento, aunque sea espiritual, se me convierte en grave tedio, porque mientras no veo claramente a mi Señor en su gloria, en nada estimo cuanto en el mundo veo y oigo.

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