Santos Apóstoles · Kindle

Parte 1 · Capítulo 6

Introducción a la vida devota · San Francisco de Sales

DE LA PRIMERA PURIFICACIÓN, QUE ES LA DE LOS PECADOS MORTALES

Tramo 1 de 2

Letra pequeñaMedianaGrande

La primera purificación que se requiere es la del pecado mortal; el medio para lograrla es el sacramento de la Penitencia. Busca el confesor más digno que te sea posible; toma en tus manos algunos de los libritos que se han escrito para ayudar a las conciencias a confesarse bien, como Granada, Bruno, Arias, Auger; léelos con atención, y advierte punto por punto, en qué has pecado, desde que llegaste al uso de la razón hasta la hora presente; si no te fías de la memoria, escribe lo que hubieres notado. Después de haber repasado y amontonado, de esta manera, los pecados de tu conciencia, detéstalos y échalos lejos de ti, por una contrición y un pesar tan grande como pueda soportarlo tu corazón, considerando estas cuatro cosas: que, por el pecado, has perdido la gracia de Dios, has perdido el derecho a la gloria, has aceptado las penas del infierno y has renunciado al amor eterno de Dios.

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