Parte 1 · Capítulo 18
Introducción a la vida devota · San Francisco de Sales
Meditación 10ª : A MANERA DE ELECCIÓN QUE EL ALMA HACE DE LA VIDA DEVOTA
Tramo 1 de 3
PREPARACIÓN. 1. Ponte en la presencia de Dios---2. Humíllate en su presencia y pide su auxilio.
CONSIDERACIONES. 1. Imagínate que te encuentras otra vez a campo raso, sola con tu ángel bueno, y, al lado izquierdo, mira al diablo sentado sobre un gran trono muy encumbrado, rodeado de muchos espíritus infernales y de una gran muchedumbre de mundanos, que, con la cabeza descubierta, le rinden acatamiento, unos por un pecado y otros por otro. Mira la actitud de estos desdichados cortesanos de tan abominable rey, y verás cómo unos están furiosos de rabia, de envidia y de cólera; otros se matan mutuamente; otros andan demacrados, tristes y llenos de angustia, en busca de las riquezas; otros entregados a la vanidad, sin ninguna clase de goce, que no sea inútil o vano; otros envilecidos, perdidos y corrompidos en sus brutales afectos. Considera cómo todos viven sin reposo, sin orden, sin continencia; cómo se desprecian los unos a los otros y cómo no se aman sino con fingida apariencia. Finalmente verás una desdichada nación, tiranizada por este rey maldito, que te hará compasión.
2. A la derecha, contempla a Cristo crucificado, que, con un amor cordial, ruega por estos pobres endiablados, para que salgan de esta tiranía, y que los llama a sí, rodeado de un gran ejército de devotos, juntamente con sus ángeles. Contempla la belleza de este reino de devoción. ¡Qué hermoso es ver este cortejo de vírgenes, de hombres y mujeres más blancos que los lirios; esta asamblea de viudas aureoladas de una santa mortificación y humildad!
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