Santos Apóstoles · Kindle

Parte 2 · Capítulo 4

Introducción a la vida devota · San Francisco de Sales

DE LA PROPOSICIÓN DEL MISTERIO, TERCER PUNTO DE LA PREPARACIÓN

Tramo 1 de 2

Letra pequeñaMedianaGrande

Después de estos dos puntos ordinarios de la meditación, sigue el tercero, que es común a toda clase de meditaciones; es el que unos llaman composición de lugar, y otros lección interior, y no consiste en otra cosa que en proponer a la imaginación el cuerpo del misterio que se quiere meditar, como si realmente y de hecho ocurriese en nuestra presencia. Por ejemplo, si quieres considerar a Nuestro Señor en la cruz, te imaginarás que estás en el monte Calvario y que ves todo lo que se hizo y se dijo el día de la pasión, o bien te imaginarás el lugar de la crucifixión tal como lo describen los evangelistas. Lo mismo digo acerca de la muerte, según ya lo he indicado en la meditación correspondiente, como también acerca del infierno y de todos los misterios semejantes, en los cuales se trata de cosas visibles y sensibles: porque, en cuanto a los demás misterios, tales como la grandeza de Dios, la excelencia de las virtudes, el fin para el cual hemos sido creados, que son cosas invisibles, no es posible servirse de esta clase de imaginaciones. Es cierto que se puede echar mano de cualesquiera semejanzas o comparaciones, para ayudar a la meditación; pero esto es muy difícil de encontrar, y no quiero tratar contigo de estas cosas sino de una manera muy sencilla, de suerte que tu espíritu no se vea forzado a hacer invenciones. '

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