Parte 3 · Capítulo 8
Introducción a la vida devota · San Francisco de Sales
DE LA AMABILIDAD PARA CON EL PRÓJIMO Y DE LOS REMEDIOS CONTRA LA IRA
Tramo 6 de 6
Además, cuando te sientas sosegada y libre de cualquier motivo de ira, haz gran provisión de dulzura y de bondad, diciendo todas las palabras y haciendo todas las cosas, grandes y pequeñas, de la manera más suave que te sea posible, recordando que la Esposa, en el Cantar de los Cantares, no sólo tiene la miel en sus labios y en la punta de la lengua, sino también debajo de la lengua, es decir, en el pecho, y no solamente tiene miel, sino también leche, porque además de tener palabras dulces con el prójimo, conviene tener dulce todo el pecho, es decir, todo el interior de nuestra alma. Y es menester tener, no solamente la dulzura de la miel, que es aromática y olorosa, es decir, la suavidad en el trato con los extraños, sino también la dulzura de la leche con los familiares y con los más cercanos a nosotros, contra lo cual faltan en gran manera aquellos que en la calle parecen ángeles, y en casa parecen demonios.
Siguiente capítuloÚltimo tramo abierto guardado si su navegador acepta cookies. También puede guardar esta página en favoritos.