Parte 3 · Capítulo 12
Introducción a la vida devota · San Francisco de Sales
DE LA NECESIDAD DE LA CASTIDAD
Tramo 3 de 3
Ves, pues, que la castidad es necesaria. «Procurad la paz con todos, dice el Apóstol, y la santidad, sin la cual nadie verá a Dios». Ahora bien, por la santidad entiende la castidad, como dice San Jerónimo y hace notar San Crisóstomo. No, Filotea, «nadie verá a Dios sin la castidad, nadie habitará en su santo tabernáculo, si, no es limpio de corazón»; y, como dice el mismo Salvador, «los perros y los impúdicos serán ahuyentados», y « bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios».
Siguiente capítuloÚltimo tramo abierto guardado si su navegador acepta cookies. También puede guardar esta página en favoritos.